JUGUETES DE DIOS, Rosario Troncoso. PRESENTACIÓN EL 20/NOV EN EL SALÓN DE ACTOS DE TELE PUERTO REAL.
La cita fue en la vecina localidad de Puerto Real en el salón de actos de la televisión municipal. Se trata de un espacio que conocía muy bien gracias al historiador y cofrade Andrés Damián que me hizo compartir allí alguna que otra aventura televisiva. La última vez que estuve en el local situado en la calle Barragán fue de la mano del poeta y amigo Eduardo Flores. En esta ocasión acudía invitado para presentar el nuevo libro de poemas de Rosario Troncoso titulado Juguetes de Dios. El poemario ha sido exquisitamente editado por La Compañía de Versos Anónimos, una admirable aventura editorial dirigida desde Granada por Víctor Alija Castro al que tuve ocasión de conocer en persona. La poesía fue la verdadera triunfadora en la presentación de Juguetes de Dios. Charo Troncoso llenó la sala de un público afecto a su causa desde el primer momento. Se hizo acompañar de Manuel Bernal, autor del prólogo de su libro, y de la guitarra de Santi González, música y poesía en armonía. A continuación incluyo el texto con el que me uní a la celebración de este Juguetes de Dios con el que Charo Troncoso da un paso muy importante en su asentada trayectora lírica.
La poesía de Charo Troncoso fluye como un río y como un río creciente baña y acoge, surte y desemboca en un mar de claridad y belleza. Juguetes de Dios es su tercer libro de poemas, un tercer espejo en el que la poeta gaditana viene a reflejarse y a entregarnos la piel unánime y nada ajada del verso. Después de Huir de los domingos y de Delirios y mareas Charo Troncoso prosigue su búsqueda, su inagotable búsqueda y va encontrando en su camino océanos de complicidad, lectores que encuentran en su voz desnuda y rotunda un modo de conmoverse, de entender que el poema es una apuesta cargada de futuro que no puede pactar con modas ni necesita de audiencias masivas para hallar su identidad, su sino. El poeta se sabe minoritario pero también sabe que sin su poesía el mundo no sería el mismo, no podría ser el mismo.
Juguetes de Dios invoca de entrada a Oliverio Girondo para arrancar acto seguido con un soliloquio fundamentado en la imagen de un cementerio de marionetas rotas. Yo también decido mecerme con su poema en los brazos de mi madre, como símbolo de todas las madres, como forma de vencer la intrigante oscuridad que nos acecha. Porque quien canta al beso fugitivo, a la amargura, al silbo herido del viento, bien sabe que hilvana estrategias para postergar la muerte o el olvido o la miseria moral que rodea la realidad del mundo que no nos puede ser ajena cuando mojamos la pluma en el tintero. Y eso es el poema, una manera de revelarse y de revelarnos (con v y con b) de buscarse en los otros y de navegar en lo íntimo, de amar y desbordarse, tal como hace Charo Troncoso en Juguetes de Dios, libro de plenitud que abre nuevas vías de expresión y de conocimiento en su obra en marcha.
La misma Charo, que cual rayo de esperanza convoca a los poetas de Cádiz y su provincia a infinitas aventuras, la misma Charo emprendedora, motor de antologías y habitante del verso compartido, despliega en Juguetes de Dios su particular atlas sentimental y emocional en poemas que hermosamente hablan de “despertar para soñarlo todo”, de utopías colectivas y suicidas desesperados que eligen el modo de acabar con su vida. El poema “Miedo” lo precede una cita de un poema de José Hierro y en él se adivina la fragilidad de los sentimientos, de los futuros que proyectamos con la mirada. La vida y el amor están llenos de olvidos y de injurias, de finitud, pero el verso de Charo Troncoso alza su vuelo y sabe que un poema debe aspirar siempre al infinito.
“Dios nos vigila…” cantaba Bob Dylan en "Romance in Durango" y somos juguetes en sus manos, sombra de una sombra envuelta en otra sombra, mientras nos asomamos presurosos e infantiles a un ático donde se cruzan los gatos y los poemas. Y en ese ático brilla Charo Troncoso con luz propia, con su entusiasmo y su fe inmutable en el poema y en el valor de comunicación que éste posee y aquí podríamos hablar de la faceta pedagógica de Charo Troncoso pero nos desviaríamos de Juguetes de Dios, su último poemario que vislumbra horizontes de grandeza para una poeta que tiene los pies en el suelo, que sabe que ésa es la única forma de crecer en cualquier oficio y todavía más en este ámbito de envidias soterradas que es la literatura. En el verso de Charo Troncoso no mueren las musas, aunque escribir un poema someta al poeta muchas veces a una lucha titánica consigo mismo. Quien lo probó lo sabe.
Juguetes de Dios se me queda en los dedos y en los ojos mucho después de haberlo leído. En él late el corazón de una mujer que no olvida todo lo que la poesía le debe a la cultura popular y a la canción como muestra el guiño al grupo Golpes bajos en su poema “Misantropía” en donde hay una rebelión consciente contra este mundo que algunos se empeñan en convertir en un arrabal de vacuidad y superficialidad. Atrévanse a poner la tele cada día y sabrán lo que quiero decir y lo que Charo Troncoso alerta haciendo especial incidencia en los riesgos de la desmemoria colectiva. La poesía es también memoria propia y ajena y si calla el cantor calla una parte de esa memoria.
Caronte aguarda su momento (“la nada es todo” cantaba la gran poeta catalana Maria- Mercè Marçal) pero mientras que la nada arriba al puerto quedan lunas de tránsito y espera, enamoradas lunas donde postrar el verso, lunas para elegir el insomnio y no sufrirlo como una condena, para ser menos juguetes de Dios y más nosotros mismos porque la clave del poeta la resume Charo Troncoso en el último halo de luz de su libro, cuando nos susurra que escribir es dejar constancia de que una vez se ha sido, es sentir el aldabonazo de las palabras que salen al encuentro de quien las llama: “Escribir para no llorar/ y llorar si no se escribe”, versos finales que constituyen un modo de resumir la poesía transparente, inspirada, necesaria y urgente de Charo, poeta y amiga en el sendero de la poesía que siempre nos termina salvando.
Luis García Gil. LOS OFICIOS DEL DILETANTE.


En la fotografía de la izquierda, Charo Troncoso firma ejemplares de su libro a los asistentes. En la fotografía adjunta, de izquierda a derecha, el editor Víctor Alija, los poetas Charo Troncoso, Luis García Gil y Manuel Bernal, y el guitarrista y vocalista Santi González.

LIBRERÍAS RECOMENDADAS:
BABEL LIBROS San Juan de Dios, 20 18001 – Granada
PÉRGAMO LIBRERÍA Amargura 44-A 11510 – Puerto Real (Cádiz)
LIBRERÍA MANUEL DE FALLA Plaza de Mina 2 11004 – Cádiz
QiQ LIBROS y QUORUM San Francisco / Ancha 11004 - Cádiz
JUGUETES DE DIOS, Rosario Troncoso.
Una solitaria calle del paraíso.
Si un día de tantos, de esos en que amanece y te coge despierto, tu mujer te pone las maletas en la calle; si tu editor esa misma mañana te llama y te dice que la publicación que estaba prevista de tu libro se prorroga sin fecha, dicen que por problemas técnicos; si en el trabajo (ese que alimenta tu despensa, que no tu alma) tu jefa te llama la atención porque te tomaste la libertad de hacer lo que te venía en gana con los asuntos que te habían encomen-dado contraviniendo las ordenanzas y el proto-colo establecido; si el hijo que te quiere te pre-gunta para qué es esa cama que acabas de subir en el coche familiar; si de camino a tu casa, con el coche cargado de niños y de felicidad y los ojos anegados de lágrimas compruebas que las carreteras que siempre tomaste, esta tarde en la que apenas ha empezado a anochecer, no llevan a ningún lado y que por obras los cortes de los viales se suceden y las señales que anun-cian obras y provisionalidad no apuntan a nada cierto...
Cuando todo eso pasa, casi lo único que te queda es –como Charo Troncoso- pensar que no me enseñaron a ser libre ni a proteger-me del frío.
Quizá para entonces, cuando llega ese día, se empieza a entender que «No era necesario dar las gracias./ Ni vivir, ni morir./ Ni ser de otra manera./ Ni culpar, ni arrepentirse./ Ni dormir sin sueños./ Ni soñar con que se duerme...» Al fin y al cabo ya es viejo que uno es sobre todas las cosas, lo quiera o no, un juguete divino, sin que importe siquiera «que no creas. / A él no le importa» y «por eso te ama,/ por tu ignorancia deliciosa», por mi ignorancia de sombra exquisita que quisiera confundirse en este instante entre los árboles del extraño bosque de silencios en que vivimos, casi de la misma manera que las insípidas y trasparentes gotas de rocío con las que me he despertado sobre los labios esta mañana, se confundieron con las lágrimas que me dejó una noche mal dormida a la intemperie, mientras creía que la vida era hermosa y miraba la luna rodeada de estrellas en una noche despejada, como quisiera estuviese ahora mi alma.
Pero nada es nuevo. La idea de los juguetes en manos de Dios es tan antigua como todos nosotros. Y quizá por eso es tan cierta como que siempre existe una cara oculta de la luna, un rostro velado que llevas pero que no te pertenece, que queda a las espaldas incluso en noches como éstas en las que ese Dios que dijimos, lo querrás o no, te hace comprender que eres lo que eres, casi nada, y que es inevitable entender que «un hombre sirve/ para muchos cuerpos./ (y que siempre) Siempre es de segunda mano». Y entonces igual nos queda apuntalar de qué Dios hablábamos, de qué Dios hablabas, de cuáles eran tus creencias; pero eso tampoco importa tanto. ¡Qué más da! Después de todo cuando el mar te cubra no habrá sirenas esperándote. Y con nombre o sin él la vida sigue y los juguetes, todos los que somos, permanecerán desparramados sobre el suelo.
La poesía, que es silencio destilado y grito, sabe de todo eso y a veces, como ahora con este libro, se hace partícipe de estos juegos y se convierte en dardo que hiere o en vaso de zumo que te refresca en la espera del mañana. Éste que ahora les invito a leer es uno de esos. Tiene el ritmo de lo cotidiano, pero su corazón pesa tanto que las figuras y la retórica quedan obligatoriamente en la otra orilla, a un lado, casi como si sobraran donde las palabras solas son suficientes para que las reflexiones pervivan más allá del dolor del comienzo.
Los versos de Juguetes de Dios son como un extraño alimento para almas desasosegadas, gotas cristalinas del néctar que rezuman los higos maduros del otoño, un bálsamo con el que embadurnar la tristeza del presente y la esperanza que nos recuerda que es necesario vivir, un antídoto contra la pereza en el compromiso con la utopía y los sueños, una indicación que bien seguida lleva -sin esperártelo- a una de las tantas y solitarias calles del paraíso.
Manuel Bernal Romero
Nota del editor.
Cuando, tras los primeros toques y compases de violín y piano, se abre el telón y debuta -indecisa ante la mirada de un público callado y curioso- la frágil marioneta de una bailarina sostenida por finos hilos orientales, sólo cabe esperar conocer quién es el sagaz titiritero que se oculta tras los cortinajes burdeos del escenario.
En estos Juguetes de Dios los violines dan paso al silencio para mostrar no sólo la terrible soledad de los muñecos de trapo y cartón que se mueven ágiles entre bambalinas, sino para evidenciar que todos dependemos en mayor o menor grado de ese Ser del que permanecemos ajenos aún sabiendo de su existencia. La vida no es un destino por escribir, sino un capricho eterno y confabulador de ese Dios que juega a director de orquesta y de teatro con nuestra realidad concreta y con nuestros deseos.
La bailarina que mueve silenciosa la punta de sus pies sobre la ajada madera de la escena, es un ser abatido por la crudeza de la melodía que la lleva a danzar delante de su público, pero igualmente una artista rebelde que se niega a aceptar simplemente el designio de los hilos que la mueven y la contrarian convenciéndola de no ser otra Dorothy más en un mundo de magia que se dirija simplemente a Oz. Los chasquidos de los zapatos también pueden darse antes de finalizar el camino de las baldosas amarillas.
Rosario Troncoso, hábil, descargada de la materia y de lo superfluo, nos deleita con sus Juguetes como si de un canto de liberación humana se tratara. Y nos ofrece, con este, su poemario más transgresor, que no transgredido. Palabras para el Triunfo de quien sobrevive a Dios y, sobre todo, a sí mismo.
Víctor Alija, Director Editorial CVA Ediciones.
Rosario Troncoso
(Cádiz, 1978)
Profesora de Lengua Castellana y Literatura. Poeta vocacional.
En la Facultad de Filosofía y Letras encuentra a amigos que serán sus cómplices en las aventuras literarias. Funda con ellos la revista Astarté, y celebran recitales poéticos independientes. Su actividad literaria se expande participando varios años en la Escuela de las Letras, taller literario organizado por la Universidad de Cádiz, aprendiendo de maestros como Fernando Quiñones, Juan Manuel de Prada, Arturo Pérez Reverte, entre otros. En 1999 llega a Cádiz Fronterasur, y participa en todas las ediciones. Comparte experiencias con autores amigos como Pepa Parra, Miguel Ángel García Argüez o Alejandro Luque.
Sus inquietudes la conducen por diversos caminos, entre ellos el teatro. Participa en el taller teatral organizado por La Jarana Teatro durante dos años, así como participa activamente en el Aula de Teatro de la Universidad de Cádiz.
Máster en Periodismo por la Universidad de Sevilla, trabajó en el 2002 en El Correo de Andalucía. Cuenta con publicaciones de diversa índole, como ponencias en congresos y colaboraciones en diferentes libros de historia, artículos en revistas literarias y publicaciones online, así como las actas de las Jornadas de Historia de Puerto Real, la ponencia “Femenino Virtual” en el libro de “Mujer y Deseo”(2004) publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, y el más reciente titulado “Magia, Brujería y Esoterismo en la Historia”(2006), también para el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz.
Participa en el Taller de Narrativa impartido por Félix Romeo en EUTOPÍA 06, Festival de Jóvenes Creadores, celebrado en Córdoba.
Tiene publicados dos libros de poemas “Huir de los Domingos” (Editorial Padilla, 2006), que dio conocer en la Asociación de la Prensa de Cádiz, y “Delirios y Mareas” (Publicaciones del Sur, 2008), con prólogo de Pepa Parra y presentado por Javier Ruibal en el Ateneo de Cádiz.
Poemas suyos fueron publicados en la antología “Autores docentes de la provincia de Cádiz en torno a la Generación del 27” (Consejería de Educación, Junta de Andalucía, 2007)
Es miembro del Grupo Literario Docentes de Cádiz “Indocentes”, participando con ellos en numerosas lecturas poéticas y recitales, así como en medios de comunicación, con compañeros como Mercedes Escolano, Blanca Flores Cueto o José Manuel Benítez Ariza, entre otros.
Es miembro del jurado del jurado del premio de poesía "Flor Natural" que convoca el Ayuntamiento de Rota.
Modera la mesa de debate “La Voz de los Poetas” en el X Congreso de la Fundación Caballero Bonald “Las Sílabas del Futuro”, con jóvenes poetas actuales.
Organiza y coordina el I Encuentro Cultural “Creación Literaria en el Parque de Los Toruños” en El Puerto de Santa María, con el patrocinio y colaboración de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, el CEP (Centro de Profesorado) de Jerez, y la Fundación Caballero Bonald, encuentro multidisciplinar donde participan numerosos autores y artistas de Andalucía, apadrinado por el poeta y periodista Juan José Téllez. (15, 16, 17 y 18 de abril de 2009).
Su último libro de poemas “Delirios y Mareas” (Publicaciones del Sur, 2008) está prologado por la poeta jerezana Josefa Parra y fue presentado en el Ateneo de Cádiz, el 19 de diciembre de 2008 por el cantautor portuense Javier Ruibal.
La segunda presentación de este poemario tuvo lugar unos meses después, en junio de 2009, en la sede de la Fundación Caballero Bonald, a cargo de Josefa Parra y el periodista Prudencio López Campuzano.
“Delirios y Mareas” ha recibido la subvención para posteriores ediciones de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
El 30 de julio de 2009 Rosario Troncoso impartió un taller literario en el Centro Penitenciario Puerto III, siendo ésta una experiencia muy gratificante.
Poemas de Rosario Troncoso aparecerán en breve en la antología “Estrofalario. Poetas jóvenes de la provincia de Cádiz”, obra que ha editado Quorum Editores, prologada por José Manuel Benítez Ariza, y que cuenta con una subvención del Patronato del Bicentenario 2012 del Ayuntamiento de Cádiz, así como también en la antología de poetas docentes “Escritos con Tiza” (Editorial AE).
Ha realizado también la adaptación didáctica de “La Celestina” (Editorial AE, 2009).
En la actualidad Rosario Troncoso se encuentra colaborando en el guión de un espectáculo multidisciplinar de danza aérea y flamenco, y preparando un nuevo libro de poemas, así como un ensayo sobre novela gótica con fines didácticos, destinado a jóvenes lectores de secundaria.




