LA VIDA TERCERA DEL GATO, Víctor Alija Castro.

Fue en la Tierra de los Océanos abiertos, la Tierra de los Cielos turmalinas y de los Aires de sal rizada. Un sueño me trajo allí, como el Levante arrastra las caracolas a la arena, y allí me acogió la Cálida Cádiz, con su majestad añeja, perfilada en balcones de herrajes soberbios y en  sus alamedas blancas. Allí conocí a un poeta, después conocí a un amigo y, ahora, conozco su alma.

Para aquellos que no compartieron soles ni lunas con Víctor Alija, han encontrado el barco de plata con el que adentrarse en el universo vital del poeta. Un título enigmático, atractivo, La Vida Tercera del Gato, seduce y despista al lector, y por supuesto sorprende e incita a que saciemos nuestras dudas sobre esa “Vida Tercera”, ¿símbolo, paradoja, verosimilitud o es otro retoricismo arbitrario?...
En este intenso poemario, el Poeta abre generoso su pecho, sin reservas, abnegado, kamikaze, deshojando magistralmente las rosas de sus ansias, de sus anhelos, desvelando sus jardines secretos a las miradas curiosas, al lector voyeur, cómplice ahora de su Todo. Si el Amor es la entrega última del ser, la Poesía será la entrega sublime de la expresión del Poeta y, sólo ahora, desnudando esta flor carmín, se nos irá mostrando ese perfil desdibujado que ciñe su experiencia vital a estas páginas y, sólo ahora, vislumbraremos la línea ambigua, voluble y caprichosa,  que aleja y separa, obra y vida, creación y realidad. Sólo navegando entre estos mundos, lograremos redescubrir al poeta, sin pliegues conceptistas ni engalanamientos formales innecesarios, porque habremos llegado a la esencia verdadera, escondida entre sus versos pero siendo reflejo de su ánima.
Los poemas de La vida Tercera del Gato, son perlas engarzadas, que se deslizan sinuosas, por la piel de azúcar y por los campos de ámbar. El creador ofrece, la delectatio irrefrenable de un amor hedonista mecido a veces suavemente y otras, descorchado bruscamente por el ímpetu del deseo. Hemos entrado, en la contemplación del juego delicioso, exuberante, carnal pero elevado, personal pero fusionado al otro. Ante nuestros ojos, aparece el cromatismo del amplio universo amoroso, paseando dulcemente por sus diferentes estados y actitudes.
Los poemas de La vida Tercera del Gato, son gotas pulidas en nácar, porque contiene la pureza verbal de la complejidad, ya que bajo esa transparente simplicidad, se alberga la profundidad de imágenes y la descripción sabrosa, el verso desnudo pero enjoyado. Sin duda hay un lenguaje oculto, unos guiños, que el mero lector, no podrá  llegar a conocer con la complicidad de los protagonistas, siendo esto, una nueva paradoja que a priori, escapaba de las consideraciones sobre la obra, pero en contrapartida, el lector podrá sentir recordar, renacer, revivir, el deleite del goce amoroso, porque incluso los temores furtivos, y la impaciencia del que desea implacable, son revestidos con la miel de la “joi”  (alegría, satisfacción, amorosa) de los trovadores provenzales.
         Sí, el poeta gaditano, vestido ahora por los aromas árabes de Granada, tomó en consideración las palabras sabias del Maestro, porque su poesía “descansa en la razón y se mueve en la pasión”, como aquel baile pausado, ejecutado en la perfección  de sus movimientos, quizás un tanto flemático para el observaba ocioso, pero tan encendido y vivo, para aquellos que lo bailaban, porque ante todos, se despertaba la llamada del beso, se expandía la sangre acelerada, las mejillas se sonrojaban, y también ante todos se debía aletargar esa pasión encarnada. Este poemario, es una invitación a ese baile, no dudéis en hacer desfilar sus hojas entre vuestras manos, sólo así podréis conocer la “Mejor vida del Gato”.

Rosario Delgado Suárez.

                                  

Librerías Babel opina sobre el poemario:

Ajeno a grupos literarios y a tendencias asimiladas, Victor Alija construye en La vida tercera del gato un poemario de una sencillez e intensidad sobresaliente, bien armado y con voz propia, heredero de la mejor tradición de la poesía blanca en la línea de Valente, Luis Alberto de Cuenca o Caballero Bonald.

 


Víctor Alija Castro
Nacido en Cádiz en 1978, poeta, pintor y fotógrafo, realizó estudios de Filología Árabe en las universidades de Cádiz y Sevilla.


Es autor de la separata En las noches pasadas (1998) y del poemario Divagaciones (2004), del cual se tomaron diversos poemas para la representación teatral Soy un vals, puesta en escena por la compañía teatral En Azul Producciones. Es también en ese año cuando publica el poemario Rumor de bajamar. Después de dos años de silencio, en el 2007, se publicaron sus libros Discurso sobre los estados carnales y La luz encendida a través de un proyecto editorial independiente en la web. A finales del mismo 2007 decide dar una vuelta de tuerca creando el sello editorial CVA Ediciones, de la que La vida tercera del gato es su primera publicación. Su última cita con los lectores es Loto (2009).
En el mundo de la fotografía Víctor Alija ha trabajado con la escritora Lucía Parrilla para la publicación de su última novela, ha colaborado con Diario Médico o realizado fotografías promocionales al cantante Fran Dieli, entre otros.