PRESENTACIÓN DE LUNARIA EL PASADO 8 DE JUNIO EN DAMAJUANA, JEREZ DE LA FRONTERA

 

No querría desperdiciar la oportunidad y, antes de ahondar en el espíritu de esta guerrera Lunaria que hoy nace grande entre todos nosotros, quisiera agradeceros a todos vuestra presencia aquí esta noche, noche de lunes –día de la luna-, a los conocidos que permanecen a nuestro lado como el bastión inexpugnable que nos empuja a luchar, cada día más, por nuestros sueños; a los no tan conocidos que hoy estáis aquí con nosotros, dispuestos a entregaros al brillo de esta especial Lunaria, dispuestos a entrar a formar parte de nuestra compañía, La Compañía de Versos. Quisiera agradecer igualmente a quienes sin apenas conocernos, han apostado para que el sueño de este encuentro entre todos nosotros sea hoy posible, quienes nos han abierto las puertas de esta bella Damajuana justo una noche de luna llena. Desde aquí, para todos vosotros, nuestra más sincera gratitud.
Lunaria se nos presenta esta noche, en este patio, como una mujer bella y triunfante, un espíritu solitario necesitado de la compañía de todos aquellos que buscan inexorablemente el sentido de la vida, de aquellos dispuestos a crear un legado por encima del dolor y del sufrimiento que, nosotros mismos, nos otorgamos siguiendo la desidia del espíritu incoherente de este siglo que nos acompaña. Lunaria se presenta esta noche vestida de largo, frente al viento, imbatible e incapaz de ser derrotada por levantes y ponientes. Lunaria, esta noche, se convierte en la cariátide, la diosa, la guía en la proa del barco en el que nos dirigimos, juntos, hacia la luna.
Hace, justo ahora, un año que este proyecto llegó a nuestra mesa. Un poemario anhelado por su autora y un espíritu voraz por conquistar las llaves que abren la puerta del mundo literato. Rosario, observadora del mundo poético actual, estaba decidida a crear a su guerrera, a dar luz a sus fases lunares, a dar sentido a su espíritu existencialista y a su femineidad. Un proyecto que se ha ido forjando, lento, en la hoguera de las palabras y los versos de nuestra Compañía, en la quimera de nuestros deseos y, en ocasiones, nuestras desesperaciones. Lunaria, engendrada -no nacida-, se había convertido en un tablero de un puzzle complicado de resolver. Donde de repente, encontramos sobre ella los designios e infortunios que toda guerrera mítica ha de sufrir. Lunaria ha luchado contra las adversidades de las falsas guerreras de la isla de Hércules, ha osado los infortunios de los grandes dioses y tambaleado las columnas que sustentan, perennes, sus templos. Lunaria es hija de la tierra y del cielo, herencia innata del devenir del universo, engendrada en la profundidad de un océano cristalino. Lunaria es la guerrera capaz de atravesar puertas sin necesidad de llaves, pues ella es el reflejo de las vidas del observador y de la escritora. De todo ello, nuestra imagen de hada nocturna, es vencedora. La prueba más rotunda, su presencia hoy aquí entre nosotros.
Rosario… Cinco años nos han separado en lo personal a través de una distancia necesaria, obligada, indispensable para el desarrollo personal de la artista eclosionada en su interior, cinco años que han dado paso a la poeta canalla nacida de los versos y los acordes de Jim Morrison, de Joplin, del rock hiriente y sufrido y del blues más personal y vital que nos ha legado el siglo XX. Una poeta que ha evolucionado, a través del sufrimiento, de la entrega, del amor –sin duda, presencia inevitable en el alma del artista-, del descarno apasionado de la distancia, a través de la incomprensión, de las voces que, pese a todo, a través de los años permanecen –voluntarias- junto a los desvelos. De la soledad, amiga incondicional de la Lunaria que nos lega hoy Rosario. Una mujer fuerte crecida sobre su propio devenir. Una mujer valiente frente a las adversidades. Una mujer dañada, pero henchida de humanidad en sus propias heridas. Una mujer nacida del reflejo de las mujeres cercanas del universo personal de Rosario Delgado. Cinco años, decía, que nos separaron inevitables y que nos ha reencontrado con una literatura madura, coherente y vital.
Hoy tenemos aquí la Rosario menos voraz –quizás-, la que dejó el cigarro y el bourbon sobre la mesa de las tertulias de los colegas. Hoy poseemos a la artista vulnerable, la artista desnuda de artificios, la más complicada de encontrar, la mostrada tal cual, a sí misma.
Rosario nos deja, hoy, un mensaje personal claro y sentido a través de las páginas de este, su primer poemario, un homenaje lírico: el espíritu de superación y lucha que lleva a toda mujer a alcanzar su meta, a triunfar, a superar el devenir pese a las adversidades. La MUJER creadora, por encima de todo, la MUJER capaz de crear lo que justamente los teólogos han asignado a las presencias divinas, la vida.
Señoras, señores, bienvenidos todos, ÉSTA ES LUNARIA.

Víctor Alija, Director Editorial de CVA Ediciones.


LUNARIA, Rosario Delgado Suárez.

Una mujer es frágil, leve, maternal; en sus ojos los velos del pudor la erigen en eterna vestal de todas las virtudes. Una mujer que goza es un mar agitado donde sólo es posible el naufragio.

                                               Gioconda Belli

Rosario, mujer de luna y mar, cíclica, hada  y hechicera, mansa y guerrera, fértil tierra de versos y sueños, como los que nos trae en este, su primer poemario. Poeta oceánica, de mil tormentas púrpuras y azules y orillas de serena e intimista reflexión, muestra el plenilunio de su poesía en un regalo para los sentidos de evocador y bello nombre,  Lunaria. Vuelve su femenina mirada hacia esos rincones escondidos del espíritu, para desenterrar aromas profundos, sensaciones crecientes, temores menguantes, y pinceladas de colores exquisitos, todo envuelto en una voz diferente, una poética poderosa, guerrera, que araña las paredes del alma con sublimes golpes de efecto. Lunaria es un sortilegio a base de palabras, que embruja desde el primero de sus versos y Rosario es la dríade que hace posible el milagro. Lunaria es un canto al hedonismo, a la sensualidad, el maravilloso dolor por haber vivido, a la crueldad del tiempo  que devora la existencia. Poesía muy mujer, tejida de ilusión, de generoso amor y amarguras punzantes que matizan el dulzor de las palabras tornándolas agridulces a veces, sin perder un ápice de frescura y juventud. Lunaria es la poción mágica resultante de mezclar el sabor de la vida, huellas de sueños olvidados y alicientes por venir, todo aderezado en el caldero,  por secretos y especias que solo nuestra poeta sabe…El resultado es el deseo urgente de naufragar en sus palabras de mares abiertos para embriagarse de su luz cristalina, y dejar que el espíritu repose sobre ese lecho de frutos perdidos y piedras preciosas, mecidos, seducidos, por la sublime esencia de una  poesía de raíces antiguas, sorprendentemente actual. La personalísima voz de Rosario impregna cuanto escribe, y esculpe minuciosamente una poesía de recursos, barroca, compleja, pero directa, con reminiscencias modernistas, pero difícil de clasificar. Y mejor así. El océano ama a la luna, y se deja iluminar por  el reflejo etéreo de los rayos que el sol le presta por unas horas, convirtiéndola en radiante diosa plateada,  traviesa odalisca acuática que se deja arropar por  el infinito oleaje de mil abrazos transparentes. El océano ama y conoce la naturaleza de la luna. Y no le importa que sus ciclos desordenen sus mareas. No le importa que a veces sea esquiva e impregne sus corrientes de dudas. La luna y el océano, la mujer y el mundo, Rosario y la poesía, Lunaria.

Rosario Troncoso González.

LUNARIA está a la venta en librerías desde Mayo de 2009.

¿Quién es  Lunaria?...

Todos miramos alguna vez al cielo para buscar las respuestas, para hacer elevar nuestra alma, para encontrar el secreto de los días soleados, pero ni siquiera en el fulgor del espectáculo nocturno, se encuentran resueltos los enigmas, que encierran los misterios de la felicidad. Quizás debamos ahondar en  nuestras profundidades para encontrar la gran revelación, yo encontré a Lunaria.

Lunaria, no es una Venus de prodigiosa exhuberancia, ni es la blanca Isthar, ni siquiera, es la Hécate poderosa o la Artemisa cazadora, pero sí es un reflejo de todas ellas. Lunaria es una guerrera, con la belleza caduca y la ingenuidad de la juventud, es perceptiva y sensible, y terriblemente humana. Lunaria vive en un bosque oscuro, en un desierto agrietado, pero cada noche, escapa a su edén de azul plata, donde vuelve a sentirse niña, madre, amada, allí juega y se esconde de las sombras, sueña, con cielos y mares, inmensos, turquesas, abiertos, y pinta sonrisas, anhelos, y esperanzas. Pero a cada alba, se despoja de su corona y de sus ropajes de diosa, ahora tiene que comprender lo que ve y hacerse comprender. Lunaria, no es una guerrera con catana, ni siquiera lleva escudo, sus armas son sus versos y su pasión. Lunaria llora sola y siente romperse su pecho a pedazos, cree que es frágil, débil,  pero es un guerrera fuerte, valiente, entregada. Lunaria no es Venus, ni Isthar, ni Hécate, ni Artemisa, pero un día despertó, regresó del refugio, vio su luz y dejó escapar la oscuridad, y  volvió a sentirse joven, bella, Maga, Reina, libre, venerada, conquistada…Lunaria volvió a brillar.

 


Rosario Delgado Suárez
Nacida en Jerez de la Frontera en 1978, poeta, licenciada en Filología Hispánica en la Universidad de Cádiz.


Rosario siente precozmente el deseo de ser escritora, está aprendiendo a leer y ya nace en ella la aspiración de querer narrar historias como las que desfilan ante sus ojos y se zambullen en su arrolladora imaginación. Ése fue su inicio, pero nunca se despegó del sueño literario, a medida que pasa de niña a mujer, deambula de puntillas entre incipientes creaciones, narraciones y poesías, evoluciona su alma y su poemario. Más tarde, en la Facultad de Filosofía y Letras de Cádiz, toma contacto con un mundo artístico más personal y próximo, allí no sólo se licenciará en Filología Hispánica y obtendrá el DEA en Investigaciones Filológicas, sino que conocerá a los pilares de lo que será su posterior vida poética. Cádiz, su luz, su mar, sus balcones y alamedas blancas, sus noches mágicas, serán un referente en su poesía, pero París también será otro enclave que marcará su desarrollo vital y artístico. Allí intenta encontrar los vestigios de una bohemia moribunda, exprime y agota la ciudad más hermosa del mundo, con su nueva familia, sus compañeros Erasmus, grabará atardeceres en el quai ante Notre Dame, descubrirá las veladas brillantes de jazz y los resquicios artísticos donde poblaron sus ídolos caídos, paseando y buscando las huellas de sus admirados poetas y pintores. Será en París, el monstruo más bello, donde sienta por primera vez la convicción de que los sueños, pueden conseguirse. Entre tanto, aprende francés apresuradamente, trabajará como profesora de español y terminará su 2º DEA de Estudios Hispánicos en Sorbona París IV. Son años en los que se siente entregada a los versos de Baudelaire, Rimbaud y otros Poetas Malditos, recorre las sendas oscuras del decadentismo decimonónico, Poe, Blake, De Quincey, y sobre todo, Oscar Wilde, le influirán conjuntamente, y entre las letras hispánicas, se decantará por Bécquer, Cernuda, J.R.Jiménez, Machado, Neruda, Lorca, Machado…A su vuelta a España, continuará su trayectoria de investigación filológica, escribiendo artículos en revistas científicas literarias y realizando sus primeras comunicaciones en congresos universitarios. Su línea de investigación divaga entre los claroscuros del profundo Medievo como los frutos prohibidos del XIX, concretamente dedicando su estudio en lo que se refiere a la regia Edad Media, a la figura de Alfonso X y su obra científico mágica, por lo que empezará a adentrarse en los mundos de la medicina, la astrología, la magia y nigromancia, los milagros y la alquimia. También sentirá predilección por el papel de la mujer en el Medievo, hallando nuevos modelos y referentes femeninos de los que aprender: escritoras, tratadistas y sobre todo, las trobairitzs, las trovadoras francesas del “amor cortés”, que revelarán el lado más osado y contemporáneo de unas mujeres que luchan contra su tiempo. En cuanto a su pasión por autores del XIX, centrará su atención, en los genios más heterodoxos y polémicos, siendo Baudelaire, no sólo el protagonista de varios estudios, sino, que el Padre del Modernismo francés, del Decadentismo, cambiará y transformará su visión y su vida poética. Rosario en la actualidad, se ha reencontrado a sí misma, ha hallado de nuevo, su luz, su camino, inicia su tesis e intenta encontrar su sitio en el mundo de la investigación, y por si fuera poco, está a punto de ver hecho realidad, el sueño de una niña, que empezaba a aprender a leer.